La piscina de Can Roque frente al mar y la costa de Formentera

Can Roque · Formentera

La Formentera del lujo silencioso.

Un lujo que no necesita exhibirse porque se percibe en cada detalle, en el tiempo que recuperamos para nosotros mismos y en la sensación de desconectar por completo del mundo.

huéspedes
8
dormitorios
4
baños
5
Jesús Benavides y su pareja frente al mar en Can Roque

Érase una vezun sueño llamado…

Un sueño que nació en lo más alto de un acantilado. Allí donde el cielo, el mar y la tierra se abrazan en silencio, existe un rincón de Formentera que parece detenido en el tiempo. Un lugar donde el sonido del viento, el rumor del Mediterráneo y la luz infinita de la isla recuerdan que el verdadero lujo nunca ha sido el ruido, sino la calma. Cuando encontré esta casa, estaba cansada. Herida por el paso de los años, el salitre y el viento. Había perdido parte de su esplendor, pero conservaba intacta aquello que ninguna reforma puede crear: su alma. Bastó un instante para comprender que no estaba delante de una simple vivienda. Estaba delante de un lugar extraordinario, con una energía difícil de explicar y una belleza imposible de imitar. Solo necesitaba que alguien volviera a creer en él. Así nació “Can Roque”.

No como un proyecto inmobiliario. Ni como una casa destinada al alquiler vacacional. Can Roque nació con una única idea: compartir un lugar que me enamoró desde el primer momento y permitir que otras personas pudieran vivir la misma emoción que yo sentí al descubrirlo. Porque alojarse en Can Roque no consiste únicamente en disfrutar de una villa excepcional frente al mar. Consiste en vivir una experiencia auténtica. Una experiencia pensada para quienes buscan algo más que unas vacaciones. Quiero que quienes crucen esta puerta descubran la verdadera esencia de Formentera. Esa que permanece alejada del turismo masificado. La de las calas escondidas, los paseos al atardecer, las sobremesas interminables, el aroma de los pinos, el sonido del mar al despertar y las noches en las que las estrellas parecen tocarse con la mano. Quiero compartir esa Formentera que durante décadas ha conquistado a quienes saben apreciar la belleza sin artificios. La Formentera del lujo silencioso. Un lujo que no necesita exhibirse porque se percibe en cada detalle, en el tiempo que recuperamos para nosotros mismos y en la sensación de desconectar por completo del mundo.

Por eso, nuestro trabajo comienza mucho antes de vuestra llegada. Diseñamos cada estancia de forma completamente personalizada para que cada huésped pueda vivir la isla como un auténtico privilegiado. Desde la planificación del viaje hasta cualquier servicio que te puedas imaginar. Porque el mayor lujo es no tener que preocuparse por nada. Mi deseo es que, cuando abandonéis Can Roque, no sintáis que dejáis una casa. Sino que dejáis un lugar al que siempre querréis volver.

Firma de J. Benavides

Las Habitaciones

Dormir alritmo del mar.

  • Habitación 01: cama king, armarios de lamas de madera y alfombra
    Baño en suite de la habitación 01 con espejos redondos de fibra
    Vista desde la habitación 01 entre cortinas de lino hacia la piscina y el mar

    Habitación 01

  • Habitación 02: cama blanca, armarios de lamas y ventilador de madera
    Baño de la habitación 02 con ducha de obra
    Vista desde la cama de la habitación 02 hacia la piscina y el mar

    Habitación 02

  • Habitación 03: cama blanca, ventilador de madera y alfombra de yute
    Baño de la habitación 03 con lavabo de obra y espejos de marco natural
    La cama de la habitación 03 frente al ventanal abierto a la piscina y el mar

    Habitación 03

  • Habitación 04: cama blanca, cómoda de madera y ventilador
    Baño de la habitación 04 con armarios de lamas y tabla de surf
    Vista desde la habitación 04 al patio con cactus

    Habitación 04

La piscina de Can Roque frente al Mediterráneo
Piscina con escalones curvos, tumbonas y sombrillas, con el mar al fondo
Terraza de tumbonas junto a las habitaciones, con las correderas abiertas
La piscina vista desde arriba, con los escalones de piedra y el mar turquesa

La piscina

El corazónde la casa.

La cocina de Can Roque abierta a la terraza y al mar
Comedor de la cocina con mesa de madera, bancos y ventilador de techo
Mesa de madera y pared de huecos circulares con la cocina al fondo

La cocina

Cocinarmirandoal horizonte.

El salón con el gran ventanal abierto al Mediterráneo
El salón con el sofá en L, el gran cuadro azul y la alfombra de yute
Zona de trabajo tras el sofá, con el ventanal al mar
El salón con la mesa larga de madera y las ventanas en arco

El salón

El Mediterráneo,en primera fila.

Pérgola de madera con la mesa exterior, el olivo y el mar
Comedor exterior bajo la pérgola con el olivo en el centro
La barbacoa y el horno exterior junto al patio de piedra
Mesa puesta bajo la pérgola con vajilla amarilla y vino, frente al mar

La barbacoa

Donde nacen losmejores recuerdos.

NIEBLA fondeada en el agua turquesa de Cala en Baster
Bajada a Cala en Baster desde las rocas, con NIEBLA fondeada

El tesoro

El privilegiode llegar al mar.

Más allá de la piscina y de las vistas infinitas, CAN ROQUE guarda su mayor tesoro. Un sendero de piedra desciende suavemente desde la casa hasta el Mediterráneo, permitiendo acceder a pie a una de las calas más auténticas y mejor conservadas de Formentera: Cala en Baster. Lejos de las playas más concurridas, este rincón es conocido y apreciado por quienes realmente conocen la isla. Sus aguas transparentes, el entorno completamente natural y la sensación de llegar al mar directamente desde la casa convierten cada baño en una experiencia difícil de olvidar.

Mapa ilustrado

Dónde estamos

Ilustración del dossier: mapa de Formentera con Can Roque, sus pueblos y faros, y cómo llegar: coordenadas, dirección y Cala en Baster

El verano tetraerá a Formentera.Can Roque haráque quieras volverel resto del año.

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